¿Hay futuro para las laptops?

Cada nuevo producto suele pasar por varias etapas, desde que el departamento de marketing o publicidad de la empresa que lo produce, lo lanza como “EL” producto que va a reemplazar a todos los anteriores, hasta que, al final del recorrido, es el propio usuario el que decide qué va a usar y para qué. En pleno auge de smartphones y tablets, no está muy claro cuál va a ser el futuro de estos dispositivos, las laptops (notebooks, netbooks, ultrabooks & other books) que, seguramente, decantarán para donde el consumidor, y no las empresas, lo decidan.


Lo que las empresas proponen cuando lanzan algún producto, tiene más de expresión de deseos y estrategia de ventas, que de resultado final. Y “proponer” me parece que es la palabra más exacta, porque las compañías proponen, pero el que dispone, finalmente, es el consumidor. Las firmas aseguran que el nuevo producto le va a “resolver la vida”, pero él es el que decide para qué y en qué casos particulares va a utilizar cierto dispositivo.
Algo de esto se desprende de la nota que Tim Bajarin, un veterano en el periodismo de tecnología, escribió para PCMag y que se llama como el título de  este artículo.
Tim cuenta su visita a la feria International CTIA WIRELESS 2012, una de las más importantes en el rubro de carriers, infraestructura de telecomunicaciones y tendencias. En ella tuvo oportunidad de conversar con altos ejecutivos acerca del futuro de las tablets. Las operadoras las ven como algo interesante cuando los dispositivos pueden tener conectividad WiFi y 3/4G al mismo tiempo, “ya que los usuarios de las tablets quieren que estén conectadas todo el tiempo”.
La posibilidad de agregar teclados Bluetooth y docks hace, según Bajarín, que las ideas de los usuarios acerca de las laptops estén cambiando. Especialmente si, como él mismo reseña, “están haciendo el 80% de su trabajo con ellas [las tablets] y confían menos en sus laptops”. Según los ejecutivos de las empresas, las tablets reemplazarán cada vez más a las laptops para alguna gente.
Por el lado del consumidor final hogareño, uno de los escenarios más frecuentes que se están considerando es el de una PC poderosa como centro de la casa (en la cocina o en el comedor diario), al que accede cualquiera de los integrantes de la familia de manera comunitaria, y una “constelación” de tablets personales para las tareas individuales. Esa PC central podría muy bien ser una All-in-One o, eventualmente, una laptop poderosa, de esas que son portátiles, pero mucho no se mueven.
Bajarin termina la nota afirmando que no cree que en ámbito corporativo la laptop caiga tan rápidamente, pero en el doméstico, si este escenario de una AIO comunitaria con tablets individuales progresa, los vendors (que descansan en gran parte en la venta de laptops para individuos), van a tener un futuro no muy auspicioso para este dispositivo.
Recordaba cuando con Lucas Martínez de Intel conversábamos, fuera de micrófono, el día del lanzamiento de las ultrabooks, acerca de para qué alguien iba a querer una ultrabook y, por supuesto, la respuesta fue algo así como “todo aquello que requiera de gran capacidad de procesamiento y no pueda ser hecho con una tablet” (no recuerdo las palabras exactas, pero el sentido era ese).
No me extraña que dentro de poco salga alguna “Ley” (tipo la de Moore o la de Murphy) que determine que a mayor variedad de dispositivos, menor es la cantidad de gente a la que alguno de estos “le resuelve la vida”

Foto por S Baker

Ricardog

Periodista científico especializado en tecnología. Médico en retiro efectivo.

Ver todas las entradas de Ricardog →

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.