Nos había quedado pendiente de la semana pasada el comentario acerca de la movida de MercadoLibre, que anunció la apertura de oficinas en el Silicon Valley. En una era de comunicaciones globales, telepresencia y conexiones megarápidas, no tiene mucho sentido “acercarse a las grandes empresas”, al menos físicamente. Por lo tanto, que tantas compañías (ML no es la primera, acordate de la misión comercial de febrero y próximamente, Epidata) quieras acercarse al “ombligo tecnológico del mundo” debe tener alguna ventaja adicional que se me escapa.

Como siempre, Juan Martin de la Serna, gerente general de ML en la Argentina hizo una actualización de los números a 2010, entre los que se destacan el 48% de crecimiento del e-commerce, o sea, unos 7.755 millones de pesos. 8,5 millones de personas hicieron por lo menos una transacción y sobre 26 millones de usuarios de Internet, el 32% hace compras en línea. Para el 2011 se espera un crecimiento del 43% y una facturación de más de 11 mil millones de pesos.
El 2 de agosto, siguió Juan Martín, cumplieron 12 años y ya agregaron varios negocios más como MercadoPago, MercadoShops y MercadoClicks. Están apuntando a nuevos negocios por fuera de ML
En el primer semestre del 2011 las transacciones superaron los 2000 millones de pesos y se vendieron más de 22 millones y medio de productos; resultado: están entre los 10 sitios más visitados del mundo, en el 8° lugar, según CommScore.
Daniel Rabinovich, CTO de ML, por su parte, empezó diciendo “estamos en una industria muy germinal, todavía” siguió con que exportan tecnología a 13 países, tienen 1600 empleados que tienen que estar conectados, con más de 4000 Servers y 30 databases, dos centros IT (uno en Baires y otro en San Luis) que se administran remotamente y están agregando un centro en Palo Alto. Todo administrado desde la Argentina.
Últimamente reescribieron todo el código para poder ofrecer una capa de servicios a través de APIs para que se puedan ofrecer servicios al estilo de Twitter o Facebook.
De la misma manera, abrieron el código de sus herramientas bajo el nombre de Cacique y de su interfase como ChicoUI. “Esto que hace 10 años era impensable, hoy nos permite que la comunidad encuentre y resuelva errores que se nos pasaron a nosotros” comenta obviedades Daniel.
Es una lástima que haya seguido sólo con la parte tecnológica, porque en ese momento nos tuvimos que ir. Pero lo dicho en el copete: algo más, aparte de “estar cerca es muy bueno” tiene que haber para que haya compañías que hayan decidido abrir oficinas en Silicon Valley. A lo mejor está barato…

Por Ricardog

Periodista científico especializado en tecnología. Médico en retiro efectivo.

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