Fundación Clementina: “los únicos requisitos son idoneidad y apertura mental”

No terminó el bicentenario, que ya están pensando en el tricentenario. Con el lema “Una argentina tecnológica para el tricentenario” se presentó en el Centro Cultural Borges la Fundación Clementina. Se trata de un conglomerado (nunca mejor elegida la palabra) de cerebros de todos los campos (empresario, académico, etc.) que se dedican a debatir y compartir ideas acerca de cómo mejorar el país a través de la tecnología. Como no podía ser de otra manera, en un momento sintieron la necesidad de plasmar eso en una institución y, aprovechando la circunstancia, crearon la fundación con el nombre de la primera computadora que vino a la Argentina.

El anfitrión y maestro de ceremonias fue Alejandro Prince, Presidente y Fundador de Prince, Cooke y Asoc. Desgranó algunos de los conceptos que ya le conocemos de otras circunstancias, como que más que una sociedad de la información, esta es una sociedad del conocimiento.
Y adelantó que la fundación es un espacio para compartir y debatir. “No sólo hay que repartir el conocimiento que hay sino también crear nuevo” sentenció Prince.
Carlos Pallotti, el presidente de la Fundación enfatizó que es un espacio de discusión de distintas ideas sin necesidad de llegar a un consenso pero sin que por eso se dejen de discutir. Hace un año y medio que se vienen reuniendo a discutir y en algún momento sintieron la necesidad de institucionalizarse.”El debate tiene que estar dentro de nuestro ADN. No se trata de que vos me enseñes a mi, sino que aprendamos todos” sostuvo el presidente.
Pallotti enumeró algunos temas de discusión pendientes, como la propiedad intelectual, el fomento a empresas de base tecnológica, certificaciones, firma digital, la mejora del uso de la tecnología por parte del estado, etc.
No hay mejor sociedad que aquella que no sólo utiliza la tecnología sino que también la produce” concluyó con su exposición.
Hugo Scolnik, actual Director del Master en Seguridad Informática en la Universidad de Buenos Aires se dedicó al área académica de la Fundación. Aseguró que el sensible aumento del presupuesto en ciencia, tecnología y educación ha demostrado producir sus frutos, pero el sistema educativo tiene una crisis evidente. Entre otros problemas, la falta de incentivos a la elección de carreras tecnológicas. “La ciencia siempre fue considerada parte de la cultura, pero no de la economía y esa imagen europeizante hay que cambiarla” remarcó.
Dijo que tenemos que impulsar la investigación interdisciplinaria; la ignorancia entre disciplinas es notable. Y tenemos que cambiar la forma de evaluar a nuestros jóvenes científicos de modo que sea más importante la aplicación de la ciencia que la publicación de papers. “Hay que tender puentes entre el mundo empresario y el mundo académico. El debate es ciencia para los científicos o ciencia para el país” terminó Scolnik su turno.
Finalmente Eduardo Suárez Battan, ex director de IBM y actual experto en RRHH, habló de un proyecto orientado al área de salud, como un ejemplo de un resultado de la actividad e la Fundación.
Se trata de una propuesta de cuatro puntos:

  • Clave única de identificación sanitaria. Va a permitir independizarnos de los distintos sistemas, como hospitales, obras sociales, etc.
  • Historia clínica electrónica basada en estándares.
  • Receta médica electrónica. Está vinculada a la firma electrónica y los certificados digitales.
  • Interoperabilidad y estandarización de los sistemas. Hay sistemas y software muy buenos, pero hay que poder interconectarlos para que intercambien información.

El proyecto también contiene recomendaciones de políticas publicas.

  • Derogar el articulo que habla de la receta de puño y letra.
  • Elevar al Congreso una ley de historia clínica electrónica que abarque la privacidad, la confidencialidad y el consentimiento. Incluye la definición de estándares.
  • Creación de la clave única de identificación sanitaria
  • Ley nacional de salud moderna pensada en las tecnologías que ya hay y las que están por venir.

Carlos terminó hablando de que están organizando un foro de políticas públicas ligadas a la tecnología cerca de fin de año.
Cualquiera se puede acercar con los únicos requisitos de idoneidad y apertura mental” concluyó.
También estuvo presente Katun Troise, la viuda de Manuel Sadosky, y vimos por ahí a Carlos Tomassino, Eduardo Thill, Graciela Roggio, Carlos Pirovano, Pepe Louzau, Gabriel Baum, Raúl Bauer, Fernando Racca, Pedro Janices, Laura Serra, Sergio Marino, Martín Carranza Torres, Carlos Maiztegui, Jorge Nigro y un montón más de los que no me acuerdo los nombres.

No terminó el bicentenario, que ya están pensando en el tricentenario. Con el lema “Una argentina tecnológica para el tricentenario” se presentó en el Centro Cultural Borges la Fundación Clementina. Se trata de un conglomerado (nunca mejor elegida la palabra) de cerebros de todos los campos (empresario, académico, etc.) que se dedican a debatir y compartir ideas acerca de cómo mejorar el país a través de la tecnología. Como no podía ser de otra manera, en un momento sintieron la necesidad de plasmar eso en una institución y, aprovechando la circunstancia, crearon la fundación con el nombre de la primera computadora que vino a la Argentina.

El anfitrión y maestro de ceremonias fue Alejandro Prince, Presidente y Fundador de Prince, Cooke y Asoc. Desgranó algunos de los conceptos que ya le conocemos de otras circunstancias, como que más que una sociedad de la información, esta es una sociedad del conocimiento.
Y adelantó que la fundación es un espacio para compartir y debatir. “No sólo hay que repartir el conocimiento que hay sino también crear nuevo” sentenció Prince.
Carlos Pallotti, el presidente de la Fundación enfatizó que es un espacio de discusión de distintas ideas sin necesidad de llegar a un consenso pero sin que por eso se dejen de discutir. Hace un año y medio que se vienen reuniendo a discutir y en algún momento sintieron la necesidad de institucionalizarse.”El debate tiene que estar dentro de nuestro ADN. No se trata de que vos me enseñes a mi, sino que aprendamos todos” sostuvo el presidente.
Pallotti enumeró algunos temas de discusión pendientes, como la propiedad intelectual, el fomento a empresas de base tecnológica, certificaciones, firma digital, la mejora del uso de la tecnología por parte del estado, etc.
“No hay mejor sociedad que aquella que no sólo utiliza la tecnología sino que también la produce” concluyó con su exposición.
Hugo Scolnik, actual Director del Master en Seguridad Informática en la Universidad de Buenos Aires se dedicó al área académica de la Fundación. Aseguró que el sensible aumento del presupuesto en ciencia, tecnología y educación ha demostrado producir sus frutos, pero el sistema educativo tiene una crisis evidente. Entre otros problemas, la falta de incentivos a la elección de carreras tecnológicas. “La ciencia siempre fue considerada parte de la cultura, pero no de la economía y esa imagen europeizante hay que cambiarla” remarcó.
Dijo que tenemos que impulsar la investigación interdisciplinaria; la ignorancia entre disciplinas es notable. Y tenemos que cambiar la forma de evaluar a nuestros jóvenes científicos de modo que sea más importante la aplicación de la ciencia que la publicación de papers. “Hay que tender puentes entre el mundo empresario y el mundo académico. El debate es ciencia para los científicos o ciencia para el país” terminó Scolnik su turno.
Finalmente Eduardo Suárez Battan, ex director de IBM y actual headhunter habló de un proyecto orientado al área de salud, como un ejemplo de un resultado de la actividad e la Fundación.
Se trata de una propuesta de cuatro puntos:
Clave única de identificación sanitaria. Va a permitir independizarnos de los distintos sistemas, como hospitales, obras sociales, etc.
Historia clínica electrónica basada en estándares.
Receta médica electrónica. Está vinculada a la firma electrónica y los certificados digitales.
Interoperabilidad y estandarización de los sistemas. Hay sistemas y software muy buenos, pero hay que poder interconectarlos para que intercambien información.
El proyecto también contiene recomendaciones de políticas publicas.
Derogar el articulo que habla de la receta de puño y letra.
Elevar al Congreso una ley de historia clínica electrónica que abarque la privacidad, la confidencialidad y el consentimiento. Incluye la definición de estándares.
Creación de la clave única de identificación sanitaria
Ley nacional de salud moderna pensada en las tecnologías que ya hay y las que están por venir.
Carlos terminó hablando de que están organizando un foro de políticas públicas ligadas a la tecnología cerca de fin de año.
“Cualquiera se puede acercar con los únicos requisitos de idoneidad y apertura mental” concluyó.
También estuvo presente Katun Troise, la viuda de Manuel Sadosky, y vimos por ahí a Carlos Tomassino, Eduardo Thill, Graciela Roggio, Carlos Pirovano, Pepe Louzau, Gabriel Baum, Raúl Bauer, Fernando Racca, Pedro Janices, Laura Serra, Sergio Marino, Martín Carranza Torres, Carlos Maiztegui, Jorge Nigro y un montón más de los que no me acuerdo los nombres.

Ricardog

Periodista científico especializado en tecnología. Médico en retiro efectivo.

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