(Por Rubén Borlenghi, el Microsaurio) Las fallas de diseño que afectan a la seguridad de los usuarios de Facebook parecen ser tantas que a veces uno se pierde en la maraña de informes alarmantes. Y las peores vulnerabilidades son las más simples, dado que quien examina el código o el comportamiento del software no espera pifiadas tan evidentes, como permitir que se envíe un ejecutable por culpa de un espacio vacío inteligentemente ubicado. Enterate para protegerte.